Este fin de semana, con un grupo de 10 personas, nos fuimos a la selva de Borneo a disfrutar de la parte oriental de Malasia. El plan era muy claro: festival de música y ver a los monos narigudos.
Llegamos puntuales a Kuching desde Singapur. Nos dirigimos al Tune Hotel, una nueva cadena de hoteles de la linea aérea AirAsia que ofrecen habitaciones a bajo coste. Íbamos recomendados por Xavi, que había estado en el Hilton de Kuching, que está al otro lado de la calle del Tune. En el hotel estaban esperándonos Lara, Alvar y Charlie, que habían ido un día antes. Esa noche nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo, cenamos y bebimos algo, y a dormir!
Alguno había bebido más de lo debido la noche anterior, así que prontito sólo nos despertamos Lara y yo. Desayunamos en una cafetería a la orilla del río Kuching y salimos hacia el Rainforest Festival, un festival de música folklórica que se desarrolla en medio de la selva. Nuestra idea era ir, ver el ambiente y luego volver a por la gente. Pero nos dimos cuenta de que estaba demasiado lejos de Kuching para ir yendo y viniendo, así que nos quedamos allí. Entre montañas de selva, con un lago central y un escenario en un lado. Me alegro de habernos quedado, ya que lo mejor del festival fueron los workshops que tuvieron los artistas antes de los conciertos de la tarde. Así asistimos a uno buenisimo llamado Hit Makers donde escuchamos música de Transilvania, Polonia e Indonesia :). El segundo workshop se titulaba One-Sided Percussion, y juntaron percusionistas de diferentes paises (Marruecos, Cuba, Malasia e Indonesia) para acabar tocando todos juntos. Tal vez el último workshop al que asistimos, Hot Pickers, de guitarristas de diferentes partes del mundo, fue el peor.
Luego tuvimos un rato de descanso, y ya cuando se puso el sol empezaron los conciertos en el escenario grande. La noche anterior había llovido, y el suelo estaba todo embarrado, como un lodazal. Un verdadero asco yendo con chanclas. Pero pronto nos acostumbramos, y empezamos a ver pasar grupos de más o menos calidad. El que más me gustó fue Oudaden, de Marruecos, que con sus ritmos bereberes contagiaron a todos de alegría. Asika estuvo chulo con la mezcla de pop y música tradicional malaya, así como Moana and The Tribe, que junta una gran voz femenina con ritmos maoríes. Sin embargo tanto Lan-è Tuyang (Malasia) como Jouhiorkesteri (Finlandia) me parecieron criminales.
Nos fuimos a la cama pasada la medianoche, pero sabíamos que el domingo nos esperaba un día largo. Fuimos a ver el Parque Nacional de Bako. Es uno de los parques nacionales más pequeños de Malasia, pero tiene una riquisima fauna y flora. Llegamos en barco, y tras casi perder la vida contra un palo en medio del mar (el conductor del barco dijo: ups, que no lo había visto!) empezamos a andar. Primero fuimos a la playa de Paku, donde nos dijeron que tal vez viesemos a los monos narigudos. Pateo de 30 minutos y no había monos ni nada. Vaya cabreo que llevaba yo. Así que como teniamos unas cuantas horas antes de volver a coger el barco me alié con Iñaki para salir a andar hacia otra playa. Nos recomendaron la playa de Kecil, y me alegro de haber ido, porque es tal vez una de las playas más bonitas que he visto nunca. Unos acantilados sobre una playade arena fina, con un mar cristalino y otras islas de fondo. GRANDE. Así que decidimos volver hacia el barco, y al llegar a la zona de información del parque vimos a mucha gente mirando a los árboles. Joder, que había monos narigudos ahí!!! Qué ilusión que me hizo :). Ya había completado el viaje.
Así que tras eso volvimos a Kuching, donde el primer grupo se volvía a Singapur. El segundo grupo nos quedábamos más tiempo porque volábamos a Johor Bahru. Aprovechamos la tarde para ver Kuching y yo me di mi primera masaje de reflexiologia. Me crujieron los pies y no me gustó demasiado. Por lo menos puedo decir que lo he probado no? Luego vuelta a Johor Bahru y taxi desde Malasia a Singapur.
Tuesday, July 14, 2009
Friday, July 10, 2009
Kuching

Este fin de semana nos vamos a Kuching, a disfrutar del Festival de la Selva 2009 y de los monos narigudos. Y se llaman monos narigudos porque si os pongo el nombre científico (Nasalis larvatus) nadie sabría a lo que me refiero. Hasta que llegué a Singapur no los había visto, y la verdad es que son una criatura intrigante.
Pues aunque no soy un gran fan de Malasia, les voy a dar una nueva oportunidad. Los últimos viajes allí (Malacca y Tioman) han sido muy buenos, así que esperemos que continuemos con la buena racha.
Tuesday, July 7, 2009
Yoga
Ayer, por fin, hice yoga. No sabéis lo bien que sienta el yoga. Hace tiempo que lo quería hacer, pero no me decidía. Hablé con Tatiana, y me recomendó el sitio al que va ella. Se llama Pure Yoga, y está en la planta 18 de una torre en Orchard Road (la Castellana de Singapur). Llegué y me atendieron como a un rey: té, atención personalizada, paseo por las instalaciones. Me hicieron un hueco en la clase de Hatha Yoga 1 a las 20:30 y me pidieron que volviese 15 minutos antes de la clase.
Creía que el yoga era una cosa de nenazas. Pero nada que ver. Es un verdadero deporte. No volveré a subestimar el poder de la meditación jaja. Pues empezamos con algunas posturas más o menos fáciles, pero no pasaron muchos minutos para darme cuenta de unas cuantas cosas:
- Tengo menos flexibilidad que una abuela
- Tengo menos equilibrio que otra abuela
Además, por primera vez en la historia (espero que por el nerviosismo) empecé a confundir la izquierda con la derecha. bastante ridículo jaja. Pero tengo que reconocer que la sensación con la que salí de la clase fue buenísima, por lo que no descarto apuntarme a clases una vez que vuelva de Singapur.
Creía que el yoga era una cosa de nenazas. Pero nada que ver. Es un verdadero deporte. No volveré a subestimar el poder de la meditación jaja. Pues empezamos con algunas posturas más o menos fáciles, pero no pasaron muchos minutos para darme cuenta de unas cuantas cosas:
- Tengo menos flexibilidad que una abuela
- Tengo menos equilibrio que otra abuela
Además, por primera vez en la historia (espero que por el nerviosismo) empecé a confundir la izquierda con la derecha. bastante ridículo jaja. Pero tengo que reconocer que la sensación con la que salí de la clase fue buenísima, por lo que no descarto apuntarme a clases una vez que vuelva de Singapur.
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Deportes
Wednesday, July 1, 2009
Tioman

Mi último viaje, esta semana pasada, fue a Pulau Tioman. Esta isla, en la costa oriental de la Malasia peninsular, es conocida por sus ricos fondos marinos y por sus espectaculares playas. Y era por los fondos marinos por lo que me aventureré hacia allá.
Hacia tiempo que había pagado parte de mi cursillo de aprendizaje de buceo. Sin embargo, por unas cuestiones u otras (monzones, compañeros que se tiran para atrás, falta de amigos...) lo había ido postergando. Sin embargo, me dije: Xevi, esto lo tienes que hacer antes de volverte a Madrid. Así que el lunes fue a la agencia y les comenté que quería sacarme el título. Me dijeron que ese mismo viernes se iban hacia Tioman con un grupo de 3 chicas, y que si quería me podía apuntar :). Me pareció una idea magnífica. Esa misma tarde tuvimos la primera clase, luego el martes otra clase (a la que no pude ir, pero me quedé en casa haciendo los deberes) y el miércoles la sesión de piscina, donde a poca profundidad practicamos las técnicas que deberíamos perfeccionar una vez en Tioman:
-Inspección de seguridad al compañero de buceo.
-Respirar bajo el agua con la ayuda del regulador (importante!).
-Perder el regular y volver a recuperarlo.
-Llenar la máscara parcial y completamente de agua y limpiarla bajo el agua.
-Quitarse la máscara bajo el agua, volver a ponersela y expulsar el agua (esto es lo que más me costó).
-Respirar sin la máscara.
-Respirar a través del regulador secundario del compañero de buceo.
-Quitarte el cinturon de lastre bajo el agua.
-Quitarte el chaleco hidrostático bajo el agua.
-Realizar un ascenso de emergencia en caso de falta de aire.
Ahí tuve el primer contacto con lo que es estar debajo del agua durante 10 minutos. El aire que sale de la botella de aire comprimido es super seco, por lo que la garganta se empieza a resentir. Tienes ganas de escupir, pero no tienes nada que escupir. Es un poco desagradable. Además, pude practicar algo de aleteo con Silvia, la que sería mi compi en Tioman.
Hacia Tiomán salimos el viernes a las 7 de la tarde. Nos esperaba un autobús que nos dejaría en Mersing, y allí cogeríamos el barco hasta Tiomán. La aventura del barco fue buenísima, y navegamos bajo un cielo lleno de estrellas y un mar calmado durante 3 horas. Chris, el instructor, nos condujo a la parte superior del barco, donde nos quedamos dormidos de camino a la isla. Al llegar a Tioman (las 3 de la noche) nos asignaron las habitaciones, yo me metí a dormir con 2 franceses raros, y nos dijeron que a las 8 todos en pie desayunando.
El desayuno no fue nada especial, pero si muy nutritivo: arroz, noodles, pollo y sopa. ¡Qué más queremos! Antes de subir al mismo barco en el que vinimos (y que nos sirvió para movernos y volver el domindo a Mersing) nos probamos el material y lo llevamos a la embarcación. Una vez a bordo, vimos que los mismos que habíamos venido en el autobús y el barco desde Mersing estaban otra vez allí. Debíamos ser un grupo de 20 personas. Encajamos todos los tubos, probamos todas las conexiones y nos relajamos hasta que llegamos al primer destino. Nos pusimos todos los aparatos y por primera vez entramos en el agua con la técnica del Paso de gigante. Como muy bien el lector hábil habrá interpretado, esta técnica consiste en dar un paso grandote hacia el agua desde la plataforma del barco :). La primera inmersión me costó bastante. Estaba súper nervioso y me molestaba todo. Que si tenía que desinflar el chaleco, igualar la presión de los oídos y nariz, fijarme en mi compañera de buceo, mirar al instructor y bajar... Empecé con 4 lastres de un kilo, aunque el segundo día bajé a 3. En este primer descenso sólo practicamos las técnicas de buceo. Todos bien menos uno de los chicos que no consiguió hacer lo de quitarse y volverse a poner la máscara bajo el agua.
Subimos a la superficie, nos montamos en el barco, y nos llevaron al segundo destino de buceo. Fue más tranquilo este descenso (aún me costó) pero aquí lo que practicamos fue la flotabilidad bajo el agua (que se controla con el aire que tienes en el cuerpo, las pesas y el chaleco) y el nadar con aletas. Vimos unos corales preciosos y unos "nemos" (pez payaso) super chulos. De este segundo descenso nos volvimos al "resort" (hostal de playa), comimos y por la tarde teníamos el examen escrito. Las chicas se pusieron a estudiar, pero a mi me dio pereza y me eché una siesta. Si es que no hay nada como estudiar durmiendo. Y me funcionó, porque saqué la nota más alta: 46/50. Creo que también ayudó el ir con una camiseta de Harvard... Pasamos el resto del día por la playa, hasta que llegó la noche. Entonces disfrutamos de una deliciosa barbacoa de pescado y carne bajo las estrellas. El calamar (sotong en malayo) estaba exquisito. Cansados de todo el día nos fuimos a dormir pronto; más aún cuando nos teníamos que levantar el día siguiente a las 6:45.
El domingo desayunamos más de lo mismo (noodles y arroz) y otra vez al barco. En el primer descenso del día íbamos a ver 3 barcos hundidos!! Practicamos el ascenso de emergencia y tras ello vimos lo que queda de los cascos de madera de antiguas embarcaciones malayas. Siempre he considerado que tengo un fabuloso sentido de la orientación, pero bajo el agua aún tengo que adaptarme. Creí que habíamos dado vueltas sobre nosotros mismos, pero emergimos en la otra punta de la playa. El segundo descenso fue en un islote próximo a la costa, donde el coral rodeaba toda la roca. Me sentí mucho más agusto este segundo día. Con menos peso descendí mucho mejor. Creo que pillé bien la postura de buceo, e hice un buen trabajo como compañero ya que Silvia estaba un poco perdida. Muy china ella.
Al volver al resort, nos dimos una ducha, comimos, preparamos las bolsas y de vuelta a Singapur, de la misma forma que habíamos venido, pero con más amigos y un título de buceo bajo el brazo :)
Mas fotos en Facebook (pinchar en el enlace. No hace falta estar registrado)
Sunday, June 21, 2009
Foodcourts

No sé como no he escrito nada sobre los foodcourts en este blog. Los foodcourts son los centros de comida en Singapur, donde come la gente local, y donde comemos nosotros cada día. Un foodcourt se organiza alrededor de un conjunto de mesas y con puestos de comida por los lados. Normalmente el puestecillo central es el de bebida, fruta y postre, mientras que los que rodean el foodcourt son puestos de comida china, japonesa, singapurense, tailandesa, india, malaya... Otra cosa interesante de los foodcourts es la forma en la que se reservan las mesas. Uno llega al foodcourt, deja un paquete de klinexx y se va a por la comida :)
Porqué son tan populares los foodcourts? Por un lado son una opción barata de comer. En la mayoría de ellos se puede comer una gran sopa con noodles y pescado por menos de 4 dólares de Singapur, el equivalente a 2 euros. Si le añadimos bebia y postre, es muy difícil que la comida nos salga por más de 6 euros. La segunda razón de su popularidad es que en un mismo establecimiento tenemos todas las opciones, por lo que un grupo variado de personas puede escoger diferentes platos, sin tener que restringirse a un solo tipo de comida. Y como última razón, decir que los singapurenses son gente que le gusta comer fuera de casa, muchos de ellos no cocinan, por lo que los foodcourts están llenos de gente entre semana y los fines de semana.
Entre mis foodcourts favoritos está la cadena de Food Republic, que tienen foodcourts en Wisma Atria (al lado de casa), en Vivo City (yendo hacia Sentosa) y en Suntec (donde está la oficina). También me gusta el foodcourt de Lau Pa Sat (precioso edificio colonial reconvertido en foodcourt), Chinatown People's Centre, Makansutra Gluttons Bay (al lado de la Esplanade) y el foodcourt de comida japonesa Shokudo en Raffles City.
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Gastronomía,
Singapur
iGov Global Exchange

Estos días se está desarrollando en Singapur un encuentro mundial de gobierno electrónico coincidiendo con la celebración de otras ferias de tecnologías de la información, como son Broadcast Asia y Communication Asia. iGov Global Exchange empezó el lunes, en Suntec, y a la inauguración asistieron numerosas personalidades, como el Senior Minister Goh Chok Tong, los embajadores de diversos países (Brasil, Rumania) y demás autoridades. El encuentro estuvo bien, con una visión centrada en las soluciones integradas de gobierno electrónico, fáciles de usar por el ciudadano y poca intrusivas. Me gustó mucho la visión compartida de diversos conferenciantes, que enfatizaron en el hecho de que los gobiernos deben ser buenos administradores de clientes, siendo sus clientes los ciudadanos. Así nos comentaba el jefe de gobierno electrónico que a él le da igual si Accenture le valora como el 1º, el 2º o el 3º mejor gobierno electrónico del mundo. Porque lo que él quiere es que se le valore como el mejor proveedor de servicios electrónicos, y se le compare con Amazon, HSBC o BestBuy. Mucho ha de aprender la Administración española de ejemplos como Singapur, Hong Kong o Canadá.
El resto de los días las sesiones se han desarrollado en el recinto ferial Expo, al lado del aeropuerto de Singapur. Aquí cada una de las agencias gubernamentales de Singapur han montado un tenderete donde muestran sus avances en cercania al ciudadano y adaptación digital. Bastante aburrido si no fuese por las excursiones que nos han montado tanto el martes como el miércoles. El martes fuimos a visitar la LTA (Land Transport Authority, Autoridad de Transporte Terrestre), que es el organismo encargado de la administración de las carreteras y los transportes públicos de Singapur. Lo que más me gustó de la visita fue el momento en el que nos hicieron mirar a un lado de la sala de reuniones, y la pared se abrió para que viesemos desde arriba una panorámica del centro de control del tráfico de Singapur. Muy impresionante :). Después de la LTA fuimos a ST Electronics, una empresa con mayoría de participación estatal que se dedica al desarrollo de soluciones aeroespaciales, de defensa y de transporte. Muy paranoicos con la seguridad (nada de fotos, ni móviles), pero nos dieron unas tarjetas VIP muy molonas y nos enseñaron un par de demos de sus últimos sistemas (no sé si puedo hablar de ellos... por si acaso me callo).
Y ayer más de lo mismo en Expo, y luego dos visitas también interesantes. La primera fue a la Inland Revenue Authority of Singapore, el equivalente a la Agencia Tributaria local. El contenido de la visita no fue tan novedoso como los otros ya que el modelo de hacienda electrónica de Singapur es muy parecido al de España (incluso el nivel de penetración de la declaración de la renta electrónica es menor que en España). De ahí nos fuimos a Ecquaria, una empresa fundada por antiguos funcionarios de la Infocomm Development Authority (organismo encargado del desarrollo tecnológico de Singapur) y que provee a diversos gobiernos (de Oriente Medio y a Singapur) de productos para fundar un entorno de gobierno electrónico unificado, donde todas las aplicaciones de las diversas agencias gubernamentales se montan sobre la misma base.
Ya lo que queda es el jueves y el viernes, donde todo será poner cara bonita y sonreir a los expositores de los stands.
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Singapur
Sunday, June 14, 2009
Los Alley Cats

Gracias a la generosidad de Denise pude asistir el otro día al concierto de los Yale Alley Cats, un grupo de cantantes a cappella de la universidad de Yale en Estados Unidos. Denise me llamó el viernes a las 17:45 de la tarde preguntando si tenía algún plan para esa tarde. Así que fui al American Club de Singapur sin tener ni idea que iba a un concierto de 14 tíos cantando.
Llegamos al American Club en Scotts Road (muy cerca de mi casa, a menos de 15 minutos andando) y había un buffet esperándonos. Lo mejor de la comida eran el guiso de ternera y el salmón en salsa teriyaki con frituras de apio. Así, con los platos medio llenos, salieron al escenario los 14 cantantes, vestidos de esmoquín y preparados para deleitarnos con una magnífica velada.
Yo me esperaba un concierto regido por los cánones académicos de Yale, donde las voces celestiales de 14 alumnos nos llevarían en bolandas al máximo estado de éxtasis. Y así fue, pero no como yo me esperaba. Su voces eran muy buenas, pero lo que de verdad daba vida al espectáculo era la interpretación de los cantantes. Bailes incluidos, movimiento por todo el escenario, una canción interpretada por todos los integrantes de rodillas delante de una espectadora, discursos de los cantantes... Una joya de concierto.
Por si esto fuera poco, este concierto era el último para 5 de los integrantes del grupo, que al acabar este año su tercer curso de la universidad tienen que abandonar el grupo. Así nos advirtieron que la última canción sería un poco loca y así lo fue. Empezaron a hacer el mono, pero en el sentido literal de la palabra. Saltando, haciendo ruidos y peleándose durante un par de minutos ante la mirada incrédula de la audiencia! Luego terminaron con una bella canción, y entre aplausos y lágrimas nos despedimos de unos grandísimos artistas.
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Estados Unidos,
Música
Wednesday, June 10, 2009
Aprendiendo de Singapur
Ours is a small island with no natural resources. We must therefore invest in knowledge and R&D, recruit and groom talent, and focus our efforts to excel in niche areas. Then we can transcend the limitations of physical size and punch above our weight class among the global competition.¡Cuánto podríamos aprender de Singapur en España! Esta frase está sacada del discurso que dio ayer el Primer Ministro Lee Hsien Loong en la inauguración de la nueva planta de GlaxoSmithKline en Singapur, que ha supuesto una inversión de 300 millones de euros.
Monday, June 8, 2009
I LOVE JAKARTA
Gran fin de semana que he pasado en Yakarta. Este destino está lleno de estigmas: que si la ciudad es peligrosa, que si las ratas son del tamaño de mi perro, que si es sucio e inhabitable... Pues todos estos prejuicios se me pasaron tras el fin de semana en casa de Óscar, nuestro informático de la Oficina Comercial de Yakarta.
Llegué con algo de retraso el viernes por la noche, ya que el avión de Air Asia que me llevaba desde Singapur tuvo cambios en la tripulación de cabina. Al llegar a Indonesia hice el visado en el aeropuerto (visa on arrival = 10USD), y de ahí al taxi hacia casa de Óscar. Me estaba esperando para salir a tomar algo. Los españoles no se animaron, así que nos fuimos él y yo al Blues Bar (más conocido como BBs). Allí pude admirar al mejor grupo de rock en directo que he visto desde que llegué a la zona. Un conjunto de bateria, guitarra y bajo que interpretaron clásicos del rock con un toque muy personal. Después de eso, y aún en el BBs, esperamos un rato al concierto de reggae. La cosa estaba decayendo un poco, por lo que nos fuimos al famoso Red Square.
El Red Square es un bar de copas muy frecuentado por la élite local. La entrada cuesta 90.000 rupias, incluye una copa, y merece la pena. Todas las mesas del local se covierten en tarimas, y la gente empieza a subirse a ellas y bailar al ritmo de unos buenísimos temazos dance. El sábado el local se anima aún más con espectáculos de fuego y con exhibiciones de los barmans.
El Red Square y toda la semana que llevábamos trabajando pasaron factura, por lo que a la hora que cerró (las 4?) nos fuimos a casa. Óscar vive en un céntrico edificio de apartamentos, y vive solo en un piso que tiene un salón, una cocina, un dormitorio, un baño y un cuarto de los desastres. Mucho calor (no sé cómo puede vivir ahí jajaj), pero súper bien situado y con una piscina de impresión.
El sábado nos levantamos bien pronto y nos fuimos a ver lo poco que tiene Yakarta para ver. Salimos en la moto hacia la Embajada de España, donde aparcamos el vehículo. La moto es el medio de transporte más rápido en esta cahótica ciudad. De la Embajada nos fuimos andando al Monas, el monumentos nacional de la independencia. Un gran minarete en el medio de la ciudad. El calor empezó a pasarnos factura, por lo que decidimos meternos en unos centros comerciales, al más puro estilo Asia. Por lo que comenta Óscar, Yakarta es una ciudad donde los fines de semana intentas matar el tiempo hasta que llega la noche, por lo que como nunca había estado en un spa y me hacía ilusión, nos fuimos a uno. Llegamos y probamos el jacuzzi frío (metí el pie y lo saqué), el caliente (vaya bajada de tensión), la piscina, la sala de vapor, la sauna... Y el plato estrella era el masaje tailandés de 1 hora y media. Un sitio de mucho lujo, con un personal educadísimo y por un buenísimo precio.
Medio muertos nos dejó el spa. Pero nos animamos y fuimos a buscar a Eliseo para salir a cenar. Nos fuimos a la otra punta de la ciudad a un pub inglés donde habíamos quedado también con Ramón, un español interesantísimo que estaba currando para Ericson. Me tomé un fish and chips bastante flojo (la hamburguesa de Óscar estaba riquisima) y para "cambiar" volvimos al Red Square. Más de lo mismo, aunque esta vez con fuego. Y como no podía irme de Yakarta sin ver el mítico Stadium, pues nos pillamos un taxi para allá. Tras darnos la vuelta de la vida llegamos a este local, frecuentado por gente que consume drogas y que quiere sexo por dinero. No hicimos ni lo uno ni lo otro :). Nos volvimos a casa cuando ya era de día...
El domingo amanecimos con el despertador (nada más nos hubiese levantado), y nos fuimos a dar una vuelta por el barrio de Óscar. Un centro comercial, comida y última vuelta en la moto hasta la estación de autobuses, donde pillé el que iba al aeropuerto. Un gran fin de semana en un buen destino.
Llegué con algo de retraso el viernes por la noche, ya que el avión de Air Asia que me llevaba desde Singapur tuvo cambios en la tripulación de cabina. Al llegar a Indonesia hice el visado en el aeropuerto (visa on arrival = 10USD), y de ahí al taxi hacia casa de Óscar. Me estaba esperando para salir a tomar algo. Los españoles no se animaron, así que nos fuimos él y yo al Blues Bar (más conocido como BBs). Allí pude admirar al mejor grupo de rock en directo que he visto desde que llegué a la zona. Un conjunto de bateria, guitarra y bajo que interpretaron clásicos del rock con un toque muy personal. Después de eso, y aún en el BBs, esperamos un rato al concierto de reggae. La cosa estaba decayendo un poco, por lo que nos fuimos al famoso Red Square.
El Red Square es un bar de copas muy frecuentado por la élite local. La entrada cuesta 90.000 rupias, incluye una copa, y merece la pena. Todas las mesas del local se covierten en tarimas, y la gente empieza a subirse a ellas y bailar al ritmo de unos buenísimos temazos dance. El sábado el local se anima aún más con espectáculos de fuego y con exhibiciones de los barmans.
El Red Square y toda la semana que llevábamos trabajando pasaron factura, por lo que a la hora que cerró (las 4?) nos fuimos a casa. Óscar vive en un céntrico edificio de apartamentos, y vive solo en un piso que tiene un salón, una cocina, un dormitorio, un baño y un cuarto de los desastres. Mucho calor (no sé cómo puede vivir ahí jajaj), pero súper bien situado y con una piscina de impresión.
El sábado nos levantamos bien pronto y nos fuimos a ver lo poco que tiene Yakarta para ver. Salimos en la moto hacia la Embajada de España, donde aparcamos el vehículo. La moto es el medio de transporte más rápido en esta cahótica ciudad. De la Embajada nos fuimos andando al Monas, el monumentos nacional de la independencia. Un gran minarete en el medio de la ciudad. El calor empezó a pasarnos factura, por lo que decidimos meternos en unos centros comerciales, al más puro estilo Asia. Por lo que comenta Óscar, Yakarta es una ciudad donde los fines de semana intentas matar el tiempo hasta que llega la noche, por lo que como nunca había estado en un spa y me hacía ilusión, nos fuimos a uno. Llegamos y probamos el jacuzzi frío (metí el pie y lo saqué), el caliente (vaya bajada de tensión), la piscina, la sala de vapor, la sauna... Y el plato estrella era el masaje tailandés de 1 hora y media. Un sitio de mucho lujo, con un personal educadísimo y por un buenísimo precio.
Medio muertos nos dejó el spa. Pero nos animamos y fuimos a buscar a Eliseo para salir a cenar. Nos fuimos a la otra punta de la ciudad a un pub inglés donde habíamos quedado también con Ramón, un español interesantísimo que estaba currando para Ericson. Me tomé un fish and chips bastante flojo (la hamburguesa de Óscar estaba riquisima) y para "cambiar" volvimos al Red Square. Más de lo mismo, aunque esta vez con fuego. Y como no podía irme de Yakarta sin ver el mítico Stadium, pues nos pillamos un taxi para allá. Tras darnos la vuelta de la vida llegamos a este local, frecuentado por gente que consume drogas y que quiere sexo por dinero. No hicimos ni lo uno ni lo otro :). Nos volvimos a casa cuando ya era de día...
El domingo amanecimos con el despertador (nada más nos hubiese levantado), y nos fuimos a dar una vuelta por el barrio de Óscar. Un centro comercial, comida y última vuelta en la moto hasta la estación de autobuses, donde pillé el que iba al aeropuerto. Un gran fin de semana en un buen destino.
Friday, June 5, 2009
Fin de semana en Yakarta

Casi se me olvida, pero este fin de semana me voy a Yakarta. Es un destino muy cercano en el que aún no he estado y donde está el gran Óscar haciendo de las suyas. Ya os contaré como me recupero de mi estómago maltratado en Camboya.
¡Buen fin de semana a todos!
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